
Nuevo Testamento · Juan 10
Las ovejas que conocen la voz
Lee la historia, conversen sobre lo que enseña y elijan juntos una forma de llevarla a la práctica.
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.”
La historia
Jesús explicó cómo era él usando algo que todos veían a diario: por la noche, varios pastores metían sus rebaños juntos en el mismo corral. Por la mañana parecía imposible separarlos.
Pero cada pastor se ponía a la puerta y llamaba, y sus ovejas —solo las suyas— levantaban la cabeza y salían detrás de él. No lo seguían por el uniforme: lo seguían porque conocían su voz.
Lo que nos enseña
Las ovejas no sabían leer ni distinguían a los pastores de lejos. Reconocían una voz de haberla oído todos los días desde pequeñas.
Eso es lo que hace que un hijo, años después y lejos de casa, sepa distinguir lo que suena a verdad: haberlo oído mucho.
Para hablar en familia
Dejen que cada persona responda con sus propias palabras. No hay respuestas para memorizar.
- ¿Reconoces la voz de tu familia entre mucha gente?
- ¿Qué cosas decimos tanto en casa que se van a quedar grabadas?
Una idea para esta semana
Hagan un momento de silencio y lean otra vez el versículo. Después hablen de qué voces les ayudan a elegir bien.
Para orar juntos
Buen Pastor, que aprendamos a reconocer tu voz entre todo el ruido.
Imprime y píntala con tus hijos
El PDF trae dos hojas: la historia para leer y el dibujo para colorear.