
Nuevo Testamento · Marcos 14
El gallo que cantó dos veces
Lee la historia, conversen sobre lo que enseña y elijan juntos una forma de llevarla a la práctica.
“Y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho.”
La historia
Pedro había jurado que jamás abandonaría a Jesús, aunque todos los demás lo hicieran. Aquella misma noche, calentándose en un patio, tres personas distintas le preguntaron si era de los suyos, y tres veces dijo que no lo conocía.
Entonces cantó el gallo. Pedro se acordó de lo que Jesús le había dicho, salió de allí y lloró. Y no fue el final de su historia, sino el principio.
Lo que nos enseña
A Pedro no lo torturaron: lo reconoció una criada junto a una hoguera. Nos hundimos en cosas pequeñas, no en las grandes.
Pero lo que importa es cómo sigue: semanas después, Jesús le preguntó tres veces si lo quería, una por cada negación, y le devolvió el encargo. Equivocarse no es lo último que pasa.
Para hablar en familia
Dejen que cada persona responda con sus propias palabras. No hay respuestas para memorizar.
- ¿Te ha dado vergüenza alguna vez decir lo que crees?
- ¿Qué hacemos en casa después de habernos equivocado feo?
Una idea para esta semana
Si deben pedir perdón a alguien, háganlo con palabras claras y sin excusas. Piensen también cómo reparar lo ocurrido.
Para orar juntos
Jesús, gracias porque nos das de nuevo lo que creíamos haber perdido.
Imprime y píntala con tus hijos
El PDF trae dos hojas: la historia para leer y el dibujo para colorear.