
Antiguo Testamento · 2 Samuel 9
Un lugar en la mesa del rey
Lee la historia, conversen sobre lo que enseña y elijan juntos una forma de llevarla a la práctica.
“Y comerá siempre a mi mesa.”
La historia
Cuando David ya era rey, preguntó si quedaba alguien de la familia de su amigo Jonatán. Encontraron a Mefiboset, un hombre que no podía caminar y vivía escondido lejos de todo.
David no solo le devolvió sus tierras: lo sentó a comer en su mesa, cada día, como a un hijo más.
Lo que nos enseña
Mefiboset pensaba que nadie se acordaba de él. David no lo buscó por lo que podía darle, sino por una promesa hecha años antes. Hay gente cerca que se siente invisible. Invitarla a la mesa cambia su historia.
Para hablar en familia
Dejen que cada persona responda con sus propias palabras. No hay respuestas para memorizar.
- ¿Conoces a alguien que se sienta solo?
- ¿Qué podríamos hacer esta semana para que se sienta invitado?
Una idea para esta semana
Elijan juntos una idea de la lectura y conviértanla en una acción pequeña para esta semana. Al final, cuenten cómo les fue.
Para orar juntos
Señor, ayúdanos a hacer sitio en nuestra mesa para quien está solo.
Imprime y píntala con tus hijos
El PDF trae dos hojas: la historia para leer y el dibujo para colorear.