
Antiguo Testamento · 2 Reyes 4
La vasija que no se vaciaba
Lee la historia, conversen sobre lo que enseña y elijan juntos una forma de llevarla a la práctica.
“Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos.”
La historia
Una viuda estaba a punto de perderlo todo. Solo le quedaba un frasquito de aceite. El profeta Eliseo le dijo que pidiera vasijas vacías a todos sus vecinos, cuantas más mejor, y que empezara a echar aceite.
El aceite no se acabó hasta que se llenó la última vasija.
Lo que nos enseña
El milagro tuvo un límite, y lo puso ella: se detuvo cuando se acabaron las vasijas. Dios usó lo poquito que tenía, pero necesitó que ella hiciera su parte y pidiera ayuda a los vecinos.
Para hablar en familia
Dejen que cada persona responda con sus propias palabras. No hay respuestas para memorizar.
- ¿Qué es lo poquito que tú tienes y podrías compartir?
- ¿Por qué crees que tuvo que pedir ayuda a los vecinos?
Una idea para esta semana
Elijan juntos una idea de la lectura y conviértanla en una acción pequeña para esta semana. Al final, cuenten cómo les fue.
Para orar juntos
Dios, enséñanos a usar lo poco que tenemos y a pedir ayuda sin vergüenza.
Imprime y píntala con tus hijos
El PDF trae dos hojas: la historia para leer y el dibujo para colorear.