
Antiguo Testamento · 1 Reyes 17
Los cuervos que traían el pan
Lee la historia, conversen sobre lo que enseña y elijan juntos una forma de llevarla a la práctica.
“Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde.”
La historia
Había una sequía terrible y no crecía nada. Dios mandó al profeta Elías a esconderse junto a un arroyo pequeño, y allí lo alimentó de la forma más rara posible: unos cuervos le llevaban pan y carne dos veces al día.
Bebía del arroyo. Vivió así una temporada, hasta que el arroyo también se secó, y entonces tuvo que ponerse en marcha otra vez.
Lo que nos enseña
El cuervo era, para ellos, el pájaro sucio, el que nadie querría cerca. Y fue el que le llevó la comida. La ayuda no siempre viene de donde esperamos ni de quien nos gustaría. Lo otro que enseña: el arroyo se secó.
Hubo provisión, y luego hubo que moverse. Las dos cosas eran parte del cuidado.
Para hablar en familia
Dejen que cada persona responda con sus propias palabras. No hay respuestas para memorizar.
- ¿Alguna vez te ayudó alguien de quien no lo esperabas?
- ¿Qué hacemos cuando algo que nos sostenía se acaba?
Una idea para esta semana
Agradezcan una ayuda que llegó de forma inesperada. Después piensen a quién podrían llevarle ustedes algo que necesita.
Para orar juntos
Señor, gracias por el pan de cada día, venga por donde venga.
Imprime y píntala con tus hijos
El PDF trae dos hojas: la historia para leer y el dibujo para colorear.