
Antiguo Testamento · Éxodo 3
La zarza que ardía y no se quemaba
Lee la historia, conversen sobre lo que enseña y elijan juntos una forma de llevarla a la práctica.
“No te acerques; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.”
La historia
Moisés cuidaba ovejas en el desierto, como cualquier otro día. De pronto vio algo imposible: un arbusto ardiendo que no se consumía. En vez de seguir de largo, se acercó a mirar. Y desde el fuego, Dios lo llamó por su nombre.
Lo que nos enseña
Moisés llevaba cuarenta años cuidando ovejas ajenas. Creía que su vida ya no daba para más. Ese día descubrió que Dios no lo había olvidado: solo estaba esperando el momento.
Lo extraordinario apareció en medio de un día corriente, y lo importante fue que él se detuvo a mirar.
Para hablar en familia
Dejen que cada persona responda con sus propias palabras. No hay respuestas para memorizar.
- ¿Alguna vez algo te sorprendió justo en un día normal?
- ¿Por qué crees que Moisés se acercó en vez de salir corriendo?
Una idea para esta semana
Elijan juntos una idea de la lectura y conviértanla en una acción pequeña para esta semana. Al final, cuenten cómo les fue.
Para orar juntos
Señor, ayúdanos a detenernos y mirar cuando nos llamas, aunque estemos ocupados.
Imprime y píntala con tus hijos
El PDF trae dos hojas: la historia para leer y el dibujo para colorear.