
Antiguo Testamento · Números 21
La serpiente de bronce en el palo
Lee la historia, conversen sobre lo que enseña y elijan juntos una forma de llevarla a la práctica.
“Cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.”
La historia
El pueblo llevaba semanas quejándose de todo por el desierto, y aparecieron serpientes venenosas que mordían a la gente. Fueron a pedir ayuda.
Dios le mandó a Moisés hacer una serpiente de bronce y ponerla en lo alto de un palo, y dijo que el que estuviera mordido y la mirara, viviría. Y así fue: bastaba con levantar la vista.
Lo que nos enseña
La cura era casi ofensiva de simple: mirar. Ni pagar, ni merecerlo, ni arreglarlo uno mismo. Cuesta aceptar una ayuda que no nos hemos ganado, sobre todo si acabamos de portarnos mal.
Y ese mordisco no desaparecía solo: había que levantar la cabeza en vez de quedarse mirando la herida.
Para hablar en familia
Dejen que cada persona responda con sus propias palabras. No hay respuestas para memorizar.
- ¿Te cuesta pedir ayuda o aceptarla?
- ¿Qué hacemos cuando nos quejamos de todo?
Una idea para esta semana
Cuando algo les preocupe, díganlo en voz alta y pidan ayuda. Den juntos un paso concreto hacia lo que sí pueden resolver.
Para orar juntos
Señor, enséñanos a levantar la vista en vez de mirarnos solo la herida.
Imprime y píntala con tus hijos
El PDF trae dos hojas: la historia para leer y el dibujo para colorear.